Te lo voy a decir yo, por si acaso álguien no te lo ha dicho aun: eres gilipollas. Sin remedio. Tírate a la basura, no vales para nada. De hecho (y se escribe con "h" cuando es del verbo "hacer", imbécil) no harás lo único que demostraría que me equivoco: tirarte por un barraco aferrando una bolsa de mantillo, para servir de sustrato a la flora local.
Como seguramente no podrás creerte que a álguien no le parezcas lo mas super megamolón del mundo mundial (descontados pitbull y las palomitas de microondas) te voy a explicar porqué a éste cabrón con barba y cuernos de carnero viejo le pareces un completo desperdicio de espacio habitable:
En primer lugar, eso que lees sin asimilar, esa fantástica colección de libros de autores conocidos que mencionas o lees en las cafeterías, no han dejado absolutamente ninguna huella en tu caracter. Tal vez algún indicio, como un diente de dinosaurio, yazca fosilizado entre los estratos de tu egomanía; pero ni de lejos constituye un esqueleto completo. La vida inteligente debajo de tu cabellera se extinguió hace años por hambre, no hizo falta ningún meteorito. Un día te diste cuenta de que "molaba" ser culto y fuiste a una librería (o una biblioteca si no te alcanzaban los recursos) y pillaste lo primero que viste firmado por Sartre o Engels. Puede que hasta te compraras "El Capital" como primera lectura para darte fuste de culto y leido. Pero claro, como semillas en un erial, las ideas y las reflexiones de esos autores se agostaron y murieron dejando sólo algunos posos (frases hechas y algún que otro dato con que deslumbrar a la concurrencia de enanos mentales con que te relacionabas de aquella) No es realmente culpa tuya: no estabas listo para digerir al amigo Jean Paul así, a palo seco. El problema es que, una vez leido, no has vuelto a tocar "La Nausea" si no es para recordar alguna cita o alguna frase concreta que te permita quedar de listo.
En segundo lugar, estoy convencido de que si mañana se pusiera de moda bordar con hilo verde gayumbos fucsia, pondrías en tu tarjeta de visita "Bordador Esmeralda" con la misma pueril arrogancia con que ahora te llamas a tí mismo "Escritor" olvidando que para llamarte escritor en castellano, tienes que procurar mantener el tipo a la sombra de Galdós, Cervantes o García Marquez. O al menos tienes que comer de lo que escribes. Si no, tronco, eres un barman que de vez en cuando escribe y hasta publica (con el dinero de sus padres) algún que otro folletín de cuentos o de ensayos... principalmente porque te faltan pelotas (y luces) para planificar y escribir cualquier cosas que supere las treinta páginas.
Por último: estás convencido de tener algo que decir. La gente debería escucharte. Pero no porque tu mensaje sea claro, sencillo e intentes que los demás se enriquezcan a través de tus vivencias o reflexiones. No. Si así fuera no juntarías cuatro adjetivos esdrújulos en la misma oración. Lo haces por que te encanta felar tu propio ego. Mirarte al espejo llevando una gorra de baseball de setenta euros ladeada como un gilipollas y pensar satisfecho "y ademas soy listo" Pero lo más importante, el argumento irrefutable por el que llego a la conclusión de que eres gilipollas del culo, es que firmas con tu propio nombre los despropósitos lingüisticos que tienes la poca vergüenza de publicar. Quieres que la gente sepa que fuiste tú quien escribió esa basura.
Es como si alguien eyaculara encima de la Monalisa y luego pintara con los dedos en tempera roja "Lechazo, by Fulanito de Tal"
Es que eres imb
ecil, tio. Tonto del puto culo.
H.W.
Como seguramente no podrás creerte que a álguien no le parezcas lo mas super megamolón del mundo mundial (descontados pitbull y las palomitas de microondas) te voy a explicar porqué a éste cabrón con barba y cuernos de carnero viejo le pareces un completo desperdicio de espacio habitable:
En primer lugar, eso que lees sin asimilar, esa fantástica colección de libros de autores conocidos que mencionas o lees en las cafeterías, no han dejado absolutamente ninguna huella en tu caracter. Tal vez algún indicio, como un diente de dinosaurio, yazca fosilizado entre los estratos de tu egomanía; pero ni de lejos constituye un esqueleto completo. La vida inteligente debajo de tu cabellera se extinguió hace años por hambre, no hizo falta ningún meteorito. Un día te diste cuenta de que "molaba" ser culto y fuiste a una librería (o una biblioteca si no te alcanzaban los recursos) y pillaste lo primero que viste firmado por Sartre o Engels. Puede que hasta te compraras "El Capital" como primera lectura para darte fuste de culto y leido. Pero claro, como semillas en un erial, las ideas y las reflexiones de esos autores se agostaron y murieron dejando sólo algunos posos (frases hechas y algún que otro dato con que deslumbrar a la concurrencia de enanos mentales con que te relacionabas de aquella) No es realmente culpa tuya: no estabas listo para digerir al amigo Jean Paul así, a palo seco. El problema es que, una vez leido, no has vuelto a tocar "La Nausea" si no es para recordar alguna cita o alguna frase concreta que te permita quedar de listo.
En segundo lugar, estoy convencido de que si mañana se pusiera de moda bordar con hilo verde gayumbos fucsia, pondrías en tu tarjeta de visita "Bordador Esmeralda" con la misma pueril arrogancia con que ahora te llamas a tí mismo "Escritor" olvidando que para llamarte escritor en castellano, tienes que procurar mantener el tipo a la sombra de Galdós, Cervantes o García Marquez. O al menos tienes que comer de lo que escribes. Si no, tronco, eres un barman que de vez en cuando escribe y hasta publica (con el dinero de sus padres) algún que otro folletín de cuentos o de ensayos... principalmente porque te faltan pelotas (y luces) para planificar y escribir cualquier cosas que supere las treinta páginas.
Por último: estás convencido de tener algo que decir. La gente debería escucharte. Pero no porque tu mensaje sea claro, sencillo e intentes que los demás se enriquezcan a través de tus vivencias o reflexiones. No. Si así fuera no juntarías cuatro adjetivos esdrújulos en la misma oración. Lo haces por que te encanta felar tu propio ego. Mirarte al espejo llevando una gorra de baseball de setenta euros ladeada como un gilipollas y pensar satisfecho "y ademas soy listo" Pero lo más importante, el argumento irrefutable por el que llego a la conclusión de que eres gilipollas del culo, es que firmas con tu propio nombre los despropósitos lingüisticos que tienes la poca vergüenza de publicar. Quieres que la gente sepa que fuiste tú quien escribió esa basura.
Es como si alguien eyaculara encima de la Monalisa y luego pintara con los dedos en tempera roja "Lechazo, by Fulanito de Tal"
Es que eres imb
ecil, tio. Tonto del puto culo.H.W.






